Cerdo vietnamita: qué podemos aprender al observarlo
Actualizado: 28 sept
Observar a los animales con calma es una de las experiencias que podemos compartir en la granja escuela. El cerdo vietnamita nos ofrece un buen punto de partida para aprender a mirar, hacer preguntas y respetar las necesidades de otro ser vivo.
Fijarse en el hocico y en sus movimientos
Durante la observación podemos preguntar al grupo: ¿por dónde se mueve?, ¿qué partes del espacio explora?, ¿cuándo se detiene? Describir lo que vemos antes de interpretarlo ayuda a distinguir una observación de una suposición.
Los más pequeños pueden dibujar al animal. Los mayores pueden anotar sus acciones durante unos minutos y comparar sus notas.
Conocer sus cuidados
El equipo de la granja puede explicar cómo organiza su alimentación, su espacio y sus cuidados diarios. No debemos ofrecerle comida por nuestra cuenta ni entrar en su recinto sin indicaciones.
Observar también significa respetar los momentos de descanso, evitar gritos y mantener la distancia que indique el equipo.
Llevar el aprendizaje al aula
Después de la visita, podéis preparar una ficha con tres apartados: lo que hemos observado, lo que nos han explicado y lo que queremos investigar. Es una forma sencilla de seguir aprendiendo sin convertir las primeras impresiones en conclusiones.
Si estáis preparando una visita escolar, contadnos las edades y qué os gustaría trabajar con el grupo.




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